No lo soporto.
No soporto que me humilles excusándote en que es una broma. No soporto que de un día a otro cambies totalmente de opinión y pases de mí. Que contestes sólo a lo que te interesa. Que tenga que fingir para poder hablar tranquilos. Que te enfade mi forma de magnificar mis estudios. Que levantes el tono cuando hablamos. Que cierres los ojos y des la espalda a lo que quieres. Que no le plantes cara. Ni a esto ni a lo otro. Que intentes ponerme celosa, porque no lo soy. Que me mientas a la cara.Que me hagas sentir tonta cuando hablamos de sexo. Que me hagas sentir mal sin haber hecho nada malo. No lo soporto más.
Estoy harta.
Quiero que me escuches. Que me dejes ayudarte. Que dejes de hablarme como si no me enterase de nada. Que siempre tengas algo que decirme. Que me regales una risa de vez en cuando. Que no te encierres en tu cabezonería de querer hacerte el loco para no hacer lo que debes. Lo que quieres de verdad. Quiero que te pongas en pie y des un golpe en la mesa. Quiero que hagas lo que tengas que hacer para que no vuelvas a usar ese tono derrotado de tu voz. Ese que pones los domingos por la tarde, cuando te das cuenta de que llega otra semana. Aún si eso requiere dejarme atrás. Déjame, no me va a importar si sé que ya no dependes de mí.
Suelta tus fantasmas, déjalos volar. No te enfrasques en el "no puedo" porque ni siquiera lo has intentado. Descansa cuando te hundas y, ¡vuélvete a poner en pie!
Porque la que está cansada soy yo. Cansada de personas como tú que, además, se niegan a aceptar su situación. Estoy cansada de llevarme yo los palos por lo que otros te hicieron. Ya no lo soporto más. Hace tiempo dije que no volvería a intentarlo. No volvería a ayudarte, pero...
!Despierta! Te van a comer vivo como no hagas algo ya. La vida sigue y no espera a nadie. Haz que todo lo que hagas valga la pena. Deja de joderte a ti mismo con tus pensamientos. No llevas razón. Todo lo que te enseñaron a pensar es mentira. Nadie va a pisotearte si tú no te dejas. Tu cuerpo no es perfecto. Tu forma de ser no es perfecta. Toda esa mierda no existe, así que abre los ojos. Los cuentos de princesas no son ciertos. Tus cicatrices, tus heridas, tus estrías y hasta las líneas de tus manos te hacen ser único y aún no lo sabes. Ya está bien que te des cuenta. Ya está bien que alguien te lo diga. Porque no soporto ni un minuto más esta mentira y porque tu felicidad depende de ti y de nadie más.
No quiero ni un minuto más de esta vida, ni para ti ni para mí. Ni un minuto.