¿Sabes todas esas veces que te he dicho que te quería tanto? Pues es que era verdad, pero me has decepcionado tantas veces que últimamente me lo he estado replanteando. No te voy a decir el por qué ni de mi decepción ni de mi enfado. Eso es algo que debes deducir tú mismo. Si no lo consigues, tranquilo, una más ya me va a dar igual. Ya me he hartado demasiado. Todo lo que te decía es verdad, pero también es verdad que he crecido, ya no me conformo con cualquier palabrería. Te puedes guardar tus mentiras para otra persona, no las he echado de menos.
Recapacita y mira atrás si te atreves. Perdónate tú, porque yo ya no te perdono ni una más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario