Cada sonrisa me encadena más a ti, me eleva más sobre las nubes.
Cada palabra resucita un trocito mutilado de mi corazón.
Mutilado por ti mismo tiempo atrás. Cuando tus labios eran la fruta prohibida. Tu sonrisa puñales y tus ojos un pozo sin fondo.
Pero todo cambió.
De sol a sol mi mente trajina imaginándose un futuro en el que todo esto no tenga que acabar.
Y la escena es casi dantesca al imaginarte de nuevo marchando. Hacia el horizonte sin rumbo. Sin billete de vuelta.
De nuevo llego a la conclusión de que no merece la pena vivir una vida sin la seguridad que el mar verde de tus ojos le da a mi alma. Sin el tacto de tus dedos de seda sobre mi piel. Sin los susurros que acarician mis oídos con tu voz.
Entonces ya no quedará el resumen en ti, sino en las cenizas de tus recuerdos.
Aunque sólo añadiré algo más.De las cenizas renacerá el fénix de dorado plumaje. De dorado corazón
No hay comentarios:
Publicar un comentario